¿Qué son los Mapas mentales?

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La imagen encima de estas líneas (que se puede ampliar haciendo click sobre ella) resume esa manera de tomar apuntes utilizando el propio método del Mapa mental. La única instrucción que hace falta para su compresión es que toda la información se debe leer partiendo del centro y avanzando hacia las periferias. Más abajo aquí se puede leer la descripción lineal del método.

Gracias a las investigaciones acerca del funcionamiento del cerebro humano sabemos más y más de la división de trabajo entre los dos hemisferios del mismo. El hemisferio izquierdo es más bien lineal, lógico, verbal y se fija en los detalles, mientras el derecho capta los fenómenos en varias dimensiones, es más bien intuitivo, visual y se entera más de la totalidad que de los detalles. Sabemos también que el ojo funciona como un hológrafo y no como una cámara fotográfica, es decir, al leer se puede tener una imagen de la información que una página contiene antes de que se noten conscientemente los detalles de la misma. El cerebro humano aprovecha además todos los canales sensoriales, es decir retiene no sólo conceptos, sino también imágenes, sonidos, movimientos, sabores y olores.

Desgraciadamente los sistemas de educación hoy vigentes dan casi exclusiva preferencia a las cualidades del hemisferio izquierdo y tampoco toman en consideración las características holográficas de la vista o cómo el cerebro guarda información. En las escuelas se suelen reprimir además los fenómenos espontáneos (garabato, hojear en los libros, mecerse en la silla, seguir el renglón con el dedo etc.) a través de los cuales un niño o un adulto sano pueden activar el hemisferio derecho y los canales sensoriales mencionados. La opinión de muchos maestros, que consideran que tales fenómenos son innecesarios, contribuye, inconscientemente, a que los estudiantes de hoy tan frecuentemente tengan dificultades de escritura, lectura, concentración y disciplina y que pierdan las ganas de estudiar.

El desequilibrio de la cultura moderna en favor del hemisferio izquierdo caracteriza la habitual manera de tomar apuntes, lo cual refleja la información renglón por renglón y textualmente. La estructura de tales apuntes es "lógica", es decir lineal, siguiendo el orden del mismo hablar y escribir. Esto conlleva, entre otras cosas, que los apuntes en mayor parte consistan en partículas expletivas (Término filológico para denominar lo que el hombre de la calle llama "la paja de un texto") que no tienen ningún interés en cuanto a la información que se va a guardar. Los apuntes siguen rígida­mente el orden de la fuente (la conferencia que se está escuchando o el libro que se está leyendo) y no el orden que podría ayudar a la persona en comprender y (más tarde) recuperar la información. Por ejemplo dos piezas de información que en realidad tienen una conexión inherente, pero se han pronunciado en dos momentos remotos durante una charla, pueden aparecer en los apuntes muy alejadas la una de la otra. De esta manera fácilmente se pierde la relación de las piezas. Por otro lado si la persona trata de unir estas dos piezas, arriesga que sus apuntes se vuelvan desordenados, ya que tiene que hacer caber la segunda pieza en un bloque ya cerrado.

Una alternativa muy eficaz a esta manera de tomar apuntes es el "mapa mental". El mapa mental que se adjunta resume el método en su propia forma y muestra claramente la esencia del mismo. La información se refleja en palabras claves que se juntan a base de las asociaciones de la misma persona que toma los apuntes. Estas claves pueden ser también signos, cifras o símbolos, cualquier cosa que haga recordar a la persona la información que se va a guardar y recuperar. Así se quedan claros los diferentes niveles de la información. Con este método se ahorra tiempo y se estimula la imaginación y la creatividad, haciendo de cada apunte una obra única. La estructura abierta y flexible de los apuntes resalta el sentido de la información y hace además que sea fácil completarlos a posteriori. Los apuntes así hechos activan ambos hemisferios cerebrales.

El uso del método es ilimitado: se puede usar en planificación, comunicación, descripción y solución de problemas, independientemente si se es un empresario o un ama de casa. El método ha venido creciendo en popularidad durante las últimas décadas en los países anglosajones y escandinavos, siendo aprovechado tanto en la formación y capacitación de profesionales como en el mismo sistema educativo.

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